“La historia que voy a contarles fue la que marcó para siempre mi destino. Ocurrió hace mucho tiempo, aquí mismo, en Porto Pim. Un pueblecito de una pequeña isla del Archipiélago de las Azores, situado en mitad del Océano Atlántico. Intentaré contárselo tal y como lo recuerdo aunque… ya no se donde está la verdad…”Como gran admirador que he sido desde siempre de Emma Suárez, soy consciente de que para ser la primera película que comento de Emma en este blog… no ha sido una buena elección haber escogido La Dama de Porto Pim.
No es ésta precisamente una película donde Emma destaque por su gran labor interpretativa. Su papel que tiene en esta película no hace justicia a su gran talento indiscutible que ha demostrado poseer con creces a lo largo de su ya dilatada carrera cinematográfica. Su papel de Lucía en este film no la permite desarrollar todo su potencial interpretativo ni exhibir todas sus enseñanzas que ha ido acumulando desde que con tan sólo 13 años de edad debutara en el cine con la película Las Memorias de Leticia Valle.
La Dama de Porto Pim, basada en la novela del mismo título escrita por el italiano Antonio Tabucchi, es una película llena de buenas intenciones pero la falla el guión y la fuerza interpretativa de sus personajes… Bueno, más en concreto, la falla la fuerza interpretativa de uno de sus actores principales, el de Sergio Peris-Mencheta.
“A ella la vi por primera vez aquel domingo en el puerto. Parecía sacada de un cuadro, no de uno de aquellos barcos cargados de gente sucia y sudada que huía a las Américas”
Y es que el personaje de Emma Suárez está muy vinculado y relacionado con el de Sergio y claro con esto… os digo todo. Sergio Peris-Mencheta es un actor que no está a la altura interpretativa ni al nivel de exigencia que implicaba formar parte del reparto de esta película. Él es el único que falla de todo el gran elenco de actores que integran el contingente interpretativo de este film. Yo hacía tiempo que no veía una actuación tan mediocre y con registros interpretativos de tan de escasa calidad.
Sergio Peris-Mencheta es un actor curtido en la televisión, en series juveniles que en muchas ocasiones suponen una buena escuela de aprendizaje y que ayudan dar el salto a la pantalla grande, como fue el caso de Pilar López de Ayala. Pero Sergio no ha sabido superar sus marcados registros televisivos y no ha sabido adaptarse a las exigencias de credibilidad interpretativa que requiere la magia del cine.
No se qué se le pasaría por la cabeza al Director del film, Toni Salgot, para darle a Sergio Peris-Mencheta el papel del personaje con más peso en película y en cambio no haberle relegado a un personaje mucho más secundario, como por ejemplo, el de un pescador más. (Vamos, yo sólo le hubiera sacado de extra en un plano de lejos pescando y poco más).
¿Qué es lo que salva la película y a la interpretación de Emma Suárez?... Pues sin lugar a dudas el resto de interpretaciones pero sobre todo la de una de ellas, la de Antonio Resines, que está soberbio en todas sus intervenciones. Da vida al personaje de "el Español”, un tabernero sencillo, pausado, y lleno de humildad. Aunque tenga un personaje con oficio de tabernero, no es un Diego Serrano (que es un personaje genial y que Antonio lo borda en mi serie favorita), sino que es un personaje que esconde honestidad y sencillez.
Por lo demás, como os cuento, La Dama de Porto Pim tiene buenas intenciones y contiene los ingredientes suficientes para ser una buena película. De ella me gusta...
… su música y su fotografía de paisajes marítimos (en las Islas Azores),
… su ambientación de la época (en 1944, al filo de la Segunda Guerra Mundial)
… la seducción y misterio que desprende el personaje de Emma Suárez en algunas de sus escenas
… las deliciosas conversaciones que mantienen los personajes de Antonio Resines y de Emma Suárez en algunas de sus escenas juntos
… las reuniones de la gente del pueblo en la taberna de "el Español” (Antonio Resines) para escuchar el noticiario de la radio
Y… no quiero ser repetitivo, pero todos estos componentes que me gustan de la película no son suficientes para contrarrestar la interpretación pésima y sobreactuada de Sergio Peris-Mencheta. Y es que el problema radica en que su personaje de Lucas está vinculado directa o indirectamente con el de casi todos los otros personajes que aparecen en película y claro, como es lógico, esto se refleja en el resultado final de la película. Su actuación hace que la película pierde fuerza y que sufrague en el profundo mar marinero.
Como prueba de su mala actuación, hay una escena en la que su personaje de Lucas aparece abrazado a Lucía (Emma Suárez), los dos acostados en la cama… y Sergio pone una cara de tontorrón-inocentón-bobalicón que no tiene explicación alguna.
Y claro, como en la vida todo se contagia menos la riqueza y la hermosura, en las escenas en las que comparte cámara con Emma (que son unas cuantas), Emma no puede esta a la altura interpretativa que le exige el personaje de la novela de Tabucchi. No es éste el mejor papel de su carrera cinematográfica, eso está claro.
“Las cosas no son tan fáciles, no sabes quién soy, no me conoces… Lucas no es tan sencillo. La vida… la vida no es como tú la ves…”
En esta relación angustiosa y atormentada que hay entre Lucía (Emma Suárez) y Lucas (Sergio Peris-Mencheta) no hay química, ni feeling... ni nada. Como muestra, un botón…En uno de sus numerosos reencuentros que tienen, surge una escena donde brota de ellos esta converación carente toda sensibilidad y magia posible
“Espera… Lucas, te he echado mucho de menos”
“Yo también”
Como podéis ver, es tal el derroche poético de palabras románticas entre ambos personajes, que tienen la misma pasión y sensibilidad que puede tener un pedrusco en medio de un desierto. En fin, es lo que hay.
Lo mejor sin duda de la película es la relación de amistad que hay entre los personajes de Antonio Resines ("el Español") y de Emma Suárez (Lucía). Es una amistad nacida desde el respeto, la empatía y la compresión. Dos personalidades solitarias que se comprenden y escuchan en una pequeña isla de pescadores llamada Porto Pim, isla donde ambos han encontrado su lugar en el mundo. La suya, es una relación sincera y confesional que no tiene ni busca más pretensiones.
Tras unas primeras intervenciones más bien mediocres de Emma compartiendo protagonismo con Sergio, con el paso de los minutos, Emma consigue alcanzar el aprobado en su interpretación gracias a un par de escenas que comparte con Antonio Resines, que la salva del naufragio interpretativo.
La primera de estas escenas acontece durante una conversación que tiene lugar en una furgoneta donde Emma comienza a darle pistas sobre su oscuro y complicado pasado. Pero sobre todo, la mejor escena vendrá después, en la taberna de "el Español" donde ambos, sentados uno frente al otro y Emma degustando un buen coñac, brota una conversación placentera, sincera y elocuente que nos devuelve al espectador una ligera esperanza de “recuperar” el interés por la película.
“¿Saben lo que es la traición?...La traición, la de verdad, es cuando sientes vergüenza y desearías ser otro. Ahora, cuando recuerdo todo, se que no pude escoger. Aunque por lo que se, en el amor nunca podemos escoger…”
No se, decidid vosotros si os apetece verla o no (yo reconozco que lo hice sin dudar porque salía Emma Suárez). Si os sirve de ayuda para decidiros mejor, os paso algunascríticas que encontré virtualmente:
"… Hay buenas, incluso generosas, intenciones en el planteamiento (...) pero lo que la pantalla encuentra es menos convincente de lo que es fácil intuir que el guión promete. La credibilidad del relato como conjunto no cuaja y hace de este buen melodramón un filme bien intencionado pero innecesario, nacido muerto, exangüe"
“…Es en el guión de Salgot y Jacobo López-Vilasaló donde la película hace aguas. La historia avanza de forma irregular, y combina situaciones muy manidas y previsibles, con otras ciertamente inverosímiles, como las que rodean el final de la película.”
“…El enganche sexual que sufre Lucas por Lucía es mostrado explícitamente, sin recurrir a elipsis, y a pesar de ese intento ingenuo de dar pasión al film, este resulta muy frío y distante para el espectador, que nunca llega a sentirse implicado en la historia.”
Yo por mi parte sí os la recomiendo ver aunque sólo sea para disfrutar de la magnífica interpretación de Antonio Resines, pero si tenéis otras en lista de espera, ésta puede esperar. Sin más.
Hay casi 8 millones de habitantes en los 5 distritos de New York y 12 millones en el área metropolitana. Hay unos 10 millones de líneas telefónicas, más de 50 compañías, 3 millones de neoyorquinos utilizan móviles.
Lucha niña guapa, hazlo niña buena, huye de este ruido por la carretera,
Otoño de 1976, días después del golpe militar.



Pure, un film impregnado de un sentimiento de tanta penuria y profunda tristeza que la convierte en una de esas películas que cuando la terminas de ver evoca a tener reflexiones como “qué buena es... pero no se si la volveré a ver de nuevo algún día”…
Tenía poca o ninguna intención de ver este film basado en los