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sábado, 8 de noviembre de 2008

FICCIÓN (de Cesc Gay)

Bienvenidos a una película donde no ocurre nada, donde los segundos se hacen minutos y los minutos horas…

“Sólo uno… un actor”

“¿Y de qué va”


“Esa es una pregunta demasiada íntima para lo poco que os conocéis… Necesita una relación formal primero”

Bienvenidos a la calma, a la reflexión, a la tranquilidad. Bienvenidos a un paréntesis de paz y sosiego en medio del acelerado y estresante mundo laboral y cotidiano del día a día. Bienvenidos a un cambio de aires.

“Y qué, ¿qué pasa?”

“No…no… La película sólo son conversaciones a lo largo de ese día, diálogos con otros personajes… Amigos, que también tienen su misma edad… Una reflexión sobre ellos mismos. El momento que viven… sus cosas, vaya

“¿Sus crisis?…”

“… sí”


¿Estáis en vuestras vidas en algún momento de reflexión? ¿De reencontraros con vosotros mismos? ¿De dudas amorosas o existenciales?... Pues entonces… quizás ésta sea vuestra película

“¿Estas en crisis?”

“Como todo el mundo, ¿no?”


… Os identificaréis o sentiréis empatía con Álex (Eduard Fernández), un hombre que ha perdido su orientación en la vida y que intenta volver a situarse en el mundo. Y para ello... se da un paréntesis vacacional-reflexivo para olvidarse de su propio "yo" y poder reencontrarse de nuevo consigo mismo (y de paso volver a ilusionarse con las cosas sencillas de la vida, como por ejemplo, con el amor…)

“Está clasificada como crisis de identidad”

“¿Qué quieres decir de`identidad´?”


“Pues saber quién eres, ¿no?... saber quien eres de verdad, no lo que querías ser… sino asumir las decisiones que has tomado, ¿no?”

Álex, personaje reflexivo y calmado que interpreta con gran sutileza y naturalidad Eduard Fernández, con la excusa de terminar un guión para su próxima película “deja a su mujer y a sus hijos para instalarse en casa de un amigo en un pequeño pueblo de montaña. Un lugar tranquilo y solitario, ideal para su propósito…” nos cuenta la Web de La Butaca que añade el siguiente comentario, muy acertado, sobre la película:

“Su premisa no es nada original, lo novedoso estriba en la mirada del realizador, tal vez el único ingrediente que puede insuflar vida a historias tan pequeñas y personales. Y no cabe duda de que lo consigue y permite que esta película suene a nuevo”

Y así de cierto es… Ficción puede pecar de ser poco original, lenta, insípida e incluso aburrida… Sin embargo por alguna extraña razón que no hay forma de explicarla, el espectador, después de verla, en lugar de ponerse a criticarla, se pregunta “¿me ha gustado?”... “No es posible, si me estaba aburriendo mogollón mientras la veía... Entonces ¿por qué esta extraña rareza de sabor medio-agridulce medio-agradable que me ha dejado?”...

Pues sí amigos, pensamientos como “bueno, tampoco ha estado tan mal” rondan en la cabeza del espectador después de haberla terminado de ver con gran apatía y entre bostezo y bostezo. Un misterio para que lo analice el gran Iker Jiménez.

Una pequeña explicación (más o menos lógica) de este extraña sensación que deja la historia que nos cuenta Cesc Gay puede ser que, si el espectador que ve Ficción está en una edad comprendida entre los 35 y 45 años, posiblemente la “entenderá mejor”… y sobre todo sintonizará mejor con los temas expuestos.

“Es que quizá ahora a nuestra edad es más triste que… no se, que hace 10 años, ¿no?”

¿Qué por qué?... Porque sencillamente hay ciertas vivencias y experiencias en la vida que sólo se entienden y comprenden cuando se ha alcanzado cierta edad... Los lectores más jóvenes quizás no entiendan lo que quiero decir, pero algún día, con la experiencia de la propia vida, lo llegarán a entender perfectamente...

“Yo también estoy… un poco más triste… Quiero decir que miras hacia atrás mira hacia adelante y…”

La película habla de la amistad, de la soledad… pero también habla del desenamoramiento, de crisis existencial, de la desgana y apatía por todo… ¿Crisis de los 30? ¿Crisis de los 40? ¿O las crisis existenciales y de identidad se sufren independientemente de la edad de cada uno?

... Es la pérdida de ilusión y la indiferencia por todo… Personas aún jóvenes en edad pero que se encuentran en un momento existencial de sus vidas “de vuelta de todo”…

Y Ficción, en el fondo, habla de no perder la esperanza por volver a ilusionarse con la vida… de volverse a reencontrarse consigo mismo… En definitiva, volver a encontrar sentido a la vida.

Como ya os he adelantado, Ficción es una película “difícil” de ver porque resulta lenta, larga y aburrida de seguir… A modo de ejemplo, éstos son algunos de mis pensamientos que me rondaban y bailoteaban dentro de mi cerebro según la visionaba…

“¡Por Dios… lleva 45 minutos y aún no ha pasado nada!… No ocurre nada, no suceda nada…“

“Qué paisajes de montaña más guapos… Qué gozada, respirar aire puro al aire libre, junto al río… ¡pero ya son 55 minutos en los que sigue sin pasar nada!...”

“¡1 hora... y sigue sin pasar nada!… ¡no es posible!... y para colmo... ¡ahora se ponen a jugar al ajedrez!... y a tocar el piano!...”


No hagáis casos a mis comentarios maliciosos… La película. como habéis podéis comprobar, es para disfrutar de sus silencios y de sus paisajes… Para reflexionar y sacar conclusiones a cerca de la vida que llevamos cada uno.

En este sentido, recientemente me gustó escuchar por la radio una entrevista que hicieron a una chica que sufría una enfermedad mental y decía que no se arrepentía de nada de lo que había hecho en la vida ni de nada de lo que la había sucedido, ni siquiera de su enfermedad… Ni de su paso por hospitales, médicos…

Esta chica afirmaba que éstas cosas que pasan en la vida, como es el caso de su enfermedad, a veces nos sirven para hacernos “PARAR” el ritmo de rutina acelerada que mantenemos en la vida... Que los años pasan y llega otra Navidad y otro verano y llega otra Navidad y otro verano… Y la vida sigue pasando SIN que nos paremos a pensar sobre quiénes somos, a dónde vamos… o para qué existimos.

Y añadía que lo que está claro es que en este mundo no vamos a estar eternamente en él, sino que estamos "de paso" y que a veces una enfermedad como la que ella sufre o algo similar nos permite “PARAR” con nuestra ajetreada y estresante vida que llevamos todos (o casi todos) y así poder REFLEXIONAR y PENSAR a cerca de la vida que llevamos. Me hizo pensar (y reflexionar) las palabras de esta chica.

En este sentido, Ficción es una película para disfrutar de los pequeños detalles, para hacer un paréntesis en el mundo actual que vivimos de prisas, de estrés, de contaminación… Un Kit-Kat de paz y de reflexión en nuestro interior.

“¿Qué hacemos, Alex?”

“Nos hemos equivocado de montaña, ¿no? Le puede pasar a todo el mundo, ¿no?”

Eduard Fernández nos tiene acostumbrados a verle encarnar personajes muy temperamentales y charlatanes… Pues bien, en Ficción nos le encontramos con un perfil de personaje bien distinto. Esta vez la interpretación que nos regala Eduard Fernández es de silencios, de miradas reflexivas… De pocas palabras y de muchas dudas existenciales

Álex es un personaje soso, muy pensativo y muy parco en palabras… Tanto que en alguna escena desespera por su falta de arranque o apatía ante la vida.

“Un buen lugar para hacer una película”

“¿Sí? ¿Qué pasaría?”

El personaje de Eduard Fernández, Álex, es el personaje central de la historia y del que van a girar los demás personajes interpretados por un gran elenco de actores como son Javier Cámara (Santi), Montse Germán (Mónica), Carme Pla (Judith) y Àgata Roca (Silvia).

“Nada… Esto. Dos que suben, están aquí un rato. Cada uno con sus cosas”

“Cada uno con sus cosas”


La historia de la película es como la vida misma… Una vez más estamos ante una película española que nos cuenta una historia sencilla, humana y cotidiana. Muy real. No estamos ante una película comercial americana de pasar la tarde del sábado acompañados de un refresco y de una bolsa de palomitas… Ficción requiere su tiempo y su paciencia para verla.

“Nos hemos enamorado un poco, ¿no?...”

“Está bien enamorarse de vez en cuando, ¿no?… ¡sino qué!”


Por último, quiero dejaros con impresiones que nos hace el propio director del film, Cesc Gay, responsable de películas como Krámpack o En la ciudad. Cesc nos cuenta las siguientes interesantes reflexiones a cerca de la película:

“Ficción es ante todo una historia de amor. Una historia sin argumento entre un hombre y una mujer a punto de entrar en los 40, entre dos personas a mitad de camino

"Ficción es también la historia de un director de cine en busca de su siguiente película… Y de cómo esta búsqueda le sirve para entenderse mejor, para situarse en el mundo…”

"Ficción la he imaginado como una pausa en la vida de una persona. Diez días donde la vida de Alex parece detenerse y alejarse de él. Quedarse atrás para así contemplarla mientras camina, junto a un amor inesperado, que sin avisar ha llegado como él a estas montañas”

"Ficción" es mi primera historia de amor. Después de En la ciudad me prometí escribir una película más alegre, más vital, más apasionada. "Ficción" tiene mucho de todo esto, aunque, como siempre me sucede, no deje de ser una película triste

Pues esto es lo que nos ha querido transmitir Cesc Gay en Ficción… Las palabras en negrita representan un perfecto síntesis de lo que os váis a encontrar en ella.

Si os animáis a verla, recomiendo que os la toméis con mucha calma y paciencia… Y aunque no sea una película fácil y ligera de visionar, sin embargo estamos ante una de esas películas que una vez vista, aportan “algo” al espectador…

…¿Qué aporta?... Dependerá de las circunstancias personales y de la edad de cada uno… Y a cada cuál le aportará de una manera diferente... También es posible que os identiquéis con alguno de los personajes que protagonizan la película.

“Escribe algo… que no sea triste. Algo romántico”

Ah… y al final de la película hay un pequeño guiño a Ciudadano Kane… A ver si le localizáis (tarea compleja, apta solamente para alumnos aventajados, es decir, para quiénes la hayan visto o se animen a verla…)

“Cuídate”

“Es cuestión de fe”