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sábado, 14 de enero de 2012

LA CRÍTICA INVITADA: The Town. Ciudad de ladrones (de Ben Affleck)


AUTOR DE LA CRÍTICA: Lola Cubino (blog Preguntas y Flores)

Me parece frustrante que siendo actor te entreguen un Oscar como autor del Mejor Guión por "El indomable Will Hunting" y que este premio sea compartido por tu mejor amigo. En este caso, el actor Matt Damon.

La carrera de Ben Affleck nunca ha sido regular. En "Armageddon", o "Pearl Harbor" su presencia se debe claramente a una cuestión de fotogenia. En alguna publicación he llegado a leer que "tiene cara de hiena. Las actuaciones de Affleck rozan el absurdo". Ironías de la vida aparte, Affleck ganó la Copa Volpi al Mejor Actor por "Hollywoodland" en 2006.

Os voy a contar mi más sincera opinión sobre Ben y de paso os comento una peli dirigida por él mismo: "The Town. Ciudad de ladrones".

Siempre me ha caído mal este actor. Creo que su lastre es una imagen de prepotente. No pintaba nada en "Shakespeare in love" pero siendo novio como lo fue de Gwyneth Palthrow, se coló en el casting, para un papel que no le iba nada.

Sí que es en los últimos años donde Affleck me sorprendió en una película: "La sombra del poder" a la vera de Rusell Crowe. Su papel, de tipo serio, senador de los EEUU apenado y a la vez con mucho que ocultar me convenció.

Un poco más tarde me veo en la butaca del cine viendo su ópera prima como director: "Adiós, pequeña, adiós" basada en la novela de Dennis Lehane.

Sorprendida, no por el protagonista de la película que es su hermano Casey Affleck, sino por una envolvente visión de la ciudad de Boston. Affleck se crió en Massachussets y se le nota que tiene absoluta debilidad por los planos generales, microcosmos otoñales y cuajados del sonido chirriante proveniente de los barrios más problemáticos. Me gusta como resuelve el guión partiendo del grueso libro, cómo trabajan los actores en medio de la búsqueda de una niña, y como se topan con la oscura realidad.

Aplaudida y con éxito de crítica y público, Ben Affleck presenta su segunda película como director.

"The Town. Ciudad de ladrones" marca claramente una pauta: Affleck como director y protagonista y un elenco de actores digno de mención. Una Nominación al Premio Oscar para Jeremy Renner, y un éxito considerable de crítica y público.

Ven conmigo a Charlestown de la mano de Douggy (Ben Affleck)

Desde el primer plano de la película, Affleck enfatiza una ciudad gracias a una cazadora deportiva que él mismo lleva puesta, con una inscripción bordada: BOSTON. Desde el minuto cero te va a sumergir en un barrio marginal de la ciudad donde atracar bancos es algo a la orden del día.

Boston en su más crudo inframundo, el de mujeres madres solteras (Blake Lively) enganchadas a las drogas, el de auténticos matones de malas pulgas, sin estudios y sin futuro tatuados por afición en su piel miles de tribales (Jeremy Renner), floristas que tienen armas (Pete Postlethwhite) en un caldo de cultivo donde Douggy conoce a alguien que lo cambiará todo (Rebecca Hall).

Sé que estás pensando que hay miles de películas sobre atracos. Lo sé. Pero The Town es distinta. Un esfuerzo por salir del barrio bostoniano, de cambiar de vida, de enamorarse de verdad, de dejar peleas, de respirar.

Affleck tiene en Douggy a un personaje frágil que se las verá con Jem. Jem (Renner) es el amigo de la infancia de Douggy. Amigo de piercing y tatuajes no sabe más que malgastar su vida atracando bancos, que por otra parte es de lo único que se puede vivir. Pero Jem y Douggy hacen auténticas representaciones teatrales cuando se llevan la pasta. Disfraces de monja, por ejemplo.

Es hora de que conozcas a Claire (Rebecca Hall). Claire es oficinista y se acaba de producir un robo en el banco. Nunca sabremos por qué razones Douggy se enamora de Claire. El caso es que ni las pesquisas policiales podrán derribar los sentimientos de Doug.

Ni siquiera el partido de los Red Socks, ídolos de Boston. Un gran despliegue de cámaras que resuelven con acierto una persecución y una de mis secuencias favoritas entre Affleck y Renner. Aquí está lo bueno. Aquí se demuestra cuando un actor es gran actor. Estoy hablando de Jeremy Renner. En su furia, en sus palabras, en su agresividad. Ahí está uno de los grandes actores de esta época.

Pero tenéis que verlo. Suburbios y gentuza, y sobre todo el esfuerzo que el protagonista de la película realiza por cambiar. Algo impensable, pero lógico por otra parte.

Y le comprendes. Y cuando acaba la peli los interrogantes fluyen y hablas de esa ciudad de ladrones. De ese infierno.

The Town fue la última película de Pete Postlethwhite, que siempre impecable pone el toque de madurez.

Boston en las venas. Así veo a Ben Affleck. Homenajes continuos a esa gran urbe que tanto ama. Y desde luego, no puedo dejar de decir que el trabajo actoral es impresionante. Cuando diriges y a la vez has de actuar, Affleck asegura al máximo gracias a su experiencia y a su sensibilidad.

Una ciudad de ladrones sin futuro. Pobres desnortados que no quieren salir del inframundo.

Te invito a que en las calles, floristerías y jardines de Boston descubras a Douggy y seguro que cambiarás muchas opiniones sobre los ladrones. No todos son iguales.

AUTOR DE LA CRÍTICA: Lola Cubino (blog Preguntas y Flores)
Twitter: https://twitter.com/#!/LolaCubino

miércoles, 11 de mayo de 2011

LA CRÍTICA INVITADA: Man from Earth (de Richard Schenkman)


AUTOR DE LA CRÍTICA : Eduardo García

Quiero hablaros de una película poco conocida y que descubrí, no me acuerdo cómo, llamada Man from earth y que se ha hecho más conocida a través de internet y los programas p2p (de lo cuál el director, por lo que he leído, no sólo no reniega, sino que se congratula)

¿Se puede hacer una película de ciencia ficción sin aliens, sin explosiones, sin monstruos, con un presupuesto de unos 200.000 dólares? Pues sí.

¿Y además que enganche, que como nos pasa con algunos libros, estemos ansiosos de pasar una página más y ver que pasa? Pues si.

¿Buenas actuaciones, guión sólido, interesante y que a mi me atrapó en el sofá? Pues sí.

La historia es muy sencilla. Un profesor de universidad se muda y sus compañeros le organizan una despedida, acuden a su casa mientras está empaquetando todo. Hasta aquí sin más, ¿verdad? Sus compañeros le tienen aprecio, así que le preguntan si todo va bien, por qué se va repentinamente después de 10 años. Él en principio da respuestas vagas. Los compañeros intuyen que hay algo más e indagan.

Ojo, que cuento algo de la trama, donde reside el meollo... El protagonista se debate entre contar la verdadera razón por la que tiene que irse, un secreto, algo que no le creerían jamás, algo que cambiaría su relación con ellos y a ellos para siempre, algo que jamás ha contado a nadie. ¿Lo cuento? Parece un hombre sensato, inteligente y buena persona. Casi mejor no lo cuento, somos amigos y quien sabe el efecto que tendrá si lo cuento, sería un antes y un después en nuestra relación, en su vida entera, sin marcha atrás...

Pues si que lo cuento. Y aquí es donde las conversaciones me atraparon. Todo empieza con un juego que da pie a unas conversaciones interesantes del ¿qué pasaría si...?

Los compañeros le siguen el juego y la conversación es interesante, amena y divertida. Hasta que con una frase abrupta, el protagonista John Oldman provoca el cambio de la hipótesis a la realidad:

¡Les dice que tiene 14 mil años, y que lleva desde entonces en la tierra!

Los compañeros se debaten entre la confusión, la diversión, el malestar...pero siguen el juego. Resulta que los amigos son profesores de historia, arqueología, biología o literatura cristiana, con lo que se generan dos debates interesantísimos. Primero, quién cree o no lo que dice, si es una broma, un juego o simplemente John está loco. Y segundo, los que no creen por poner en duda lo que dice y comprobar que no es cierto y los que creen por verdadero interés, les inquietan una gran cantidad de preguntas, cada uno del tema en el que es experto profesor de universidad.

Uno de sus amigos, preocupado porque la broma está yendo demasiado lejos, llama a un colega psiquiatra, que acude para hacer más preguntas.

Y John responde a las preguntas, una por una, todas. Con una sensación de honestidad y certeza que confunde más a sus amigos. Cada uno reacciona de una manera, desde el interés divertido de “sigámosle el rollo a ver lo que cuenta” hasta el enfado de “este tío me está tomando el pelo o está verdaderamente loco”, pasando por la confusión, el interés por lo aparentemente imposible, la duda razonable, la imposibilidad de confirmar o desconfirmar su historia...

La tarde va dando paso a la noche, hace frío en su casa, apartada, humilde, sin apenas mobiliario, adquiere protagonismo la chimenea sobre la que se reúnen. Cada vez hay más tensión, diálogos ágiles, revelaciones sorprendentes, etc.

La trama va subiendo en intensidad según va oscureciendo, hasta que John Oldman, a regañadientes y frente a una pregunta insistente, realiza una revelación impactante (que no voy a contar).

Más interés, más confusión, más dudas, más incredulidad, más enfado... pero que siga contando...

En toda la trama el espectador es uno más, se mete en el salón de la casa con sus amigos, se imagina lo que le preguntaría, cuestiona sus respuestas, le cree, piensa que es una broma, que está loco, etc.

Por supuesto, el final es por decirlo de alguna manera ambigua, dramático. El que no quiera saber nada más que vaya a verla y siga leyendo luego.

A mi el final me pareció un tanto enrevesado, rebuscado, exagerado. Hubiera preferido un final más abierto, más sutil. Aún así, sorprende e impacta, cuestión de gustos, a mi no me convenció.

Como curiosidades, para los que queráis investigar más en Wikipedia por ejemplo, el guión es de un tal Jerome Bixby, lo empezó en 1960 y lo acabó en 1998, uno delos amigos de John Oldman es William Katt, "El superhéroe americano" (serie que los de mi generación seguro recuerdan). La banda sonora acompaña, y adquiere especial relevancia cuando se escucha a Beethoven, sinfonía nº7 segundo movimiento, una parte que siempre me ha gustado, que también aparece en la película Zardoz.

Con pocas películas me ha pasado que al terminar de verla te quedas con ganas de volver a verla entera otra vez, Memento por ejemplo, pues me pasó con esta.

Y como me sucede con "La invasión de los ultracuerpos" (1978), dan ganas de imaginar una continuación, una serie que profundice en el tema, no se, pero es algo así como "yo quiero más de esto". Y por supuesto, como pasa con otras películas, dan ganas de hablar de ella con amigos.

Me lo pasé genial viéndola, me secuestró los sentidos de principio a fin. Espero que viváis algo parecido y la disfrutéis.

AUTOR DE LA CRÍTICA : Eduardo García

jueves, 24 de febrero de 2011

La crítica invitada: MOON (de Duncan Jones)


AUTOR DE LA CRÍTICA : Macflai

Esta es la primera vez que me da por sentarme y escribir unas cuantas líneas acerca de una peli. Y todo por la amable invitación de mi colega e incluso amigo, Ricardo. Así que, vamos a ello, a ver si soy capaz de comentar una peli sin utilizar todos esos giros ocurrentes con verbos imposibles y todas esas palabras esdrújulas que les encantan a los “expertos” en cine y demás fauna.

Tengo una debilidad por las pelis que suman dos factores, véase que sean opera prima y que destilen un toque “indie” como dicen los modernos, pero sin que lleguen al rollito gafapasta. Por qué. Pues porque siempre son productos muy sinceros y apasionados por parte de quien los ha parido, en donde se suele echar el resto. Esto no siempre es garantía de que me guste el resultado, pero cuando la combinación de elementos me simpatiza suele venir acompañada de un interesante producto final. Este es el caso de Moon, a mi parecer. Además como este es mi primer comentario pues qué mejor que con una opera prima.

No me gusta comentar una peli contando lo que sucede en ella, pienso que de alguna forma va a condicionar al posible espectador, pero al fin y al cabo siempre demandamos la inevitable sinopsis. Así que esta es la más aséptica:

“Ambientada en un futuro no muy lejano. Nos presenta a un astronauta que se encuentra aislado en la luna durante un periodo de 3 años en una excavación minera. Su contrato está a punto de finalizar, pero algo empieza a ir mal”.

Por aquello de clasificar la peli para los que necesitan información directa, vamos a incluirla en el amplio género de las pelis espaciales de ciencia-ficción, aunque Moon se desmarca de las historias más convencionales llenas de efectos y bichicos a las que nos tienen acostumbrados otras producciones taquilleras. Historias convencionales que dicho sea de paso, muchas de ellas me encantan.

Moon va por otros caminos, buscando más la originalidad de la historia en un contexto de posible realidad, pero eso sí con un guión muy pero que muy tramposo que después de ver la peli te crea multitud de dudas cuando uno utiliza el sentido común. Prefiero no comentar esas dudas que a mí me surgieron, ya que me fastidia que me destripen la peli con este tipo de comentarios resabidillos.

El caso es que ahí está la gracia ¿no?, algo que te cuesta creer cuando la lógica se pone en marcha, disfrutas y consigue que te atrape. Mucha culpa de esto la tiene la puesta en escena. Sencilla, pero realmente efectiva. No se echa de menos ningún tipo de efecto especial de última generación. El gran acierto al utilizar maquetas y decorados físicos nos evoca ese perfume tan familiar de otras producciones de antaño como por ejemplo Alien, y como no, 2001: A Space Odissey, salvando las distancias obviamente. Como no comparar los robots de ambas, por un lado el famoso HAL 9000 y por otro Gerty, los dos llenos de una vida artificial causa simplemente de una buena programación, o quizás de algo que trasciende lo meramente mecánico, ¿humanidad?

El desarrollo de la acción es lento, un ritmo pausado necesario para que el espectador vaya empapándose del entorno, de esa sensación desasosegante, claustrofóbica, de ese enorme desamparo que sufre el personaje. Al principio se echa de menos un poco más de tensión, o si se prefiere, un poco más de suspense ya que uno tiene la sensación de que se desvela demasiado pronto el pilar argumental. Pero mi impresión es que es eso lo que quiere el director/coguionista, poner en situación al espectador y que éste elimine cuanto antes toda espera acerca de la típica vuelta de tuerca y se centre en la empatía con el personaje, en ese precipicio existencial que soporta y en el estremecimiento de lo que el ser humano es capaz de crear cuando pierde o se olvida de su propia humanidad.

La música, hipnótica y minimalista, a cargo de Clint Mansell, también es otro elemento decisivo que ayuda a crear esa atmósfera extraña contribuyendo a conseguir la sutil cadencia que necesita la acción. Precisamente este ritmo pausado y esa singular atmósfera confusa que transmite, hace obligatoria nuevamente esa mención de 2001: A Space Odissey, sólo para sentar que Moon es una digna heredera de ese tipo de propuesta estética en donde el protagonismo reside en los planteamientos metafísicos.

El director/coguionista es Duncan Jones, hijo de nada más y nada menos que David Bowie. Se agradece que se desmarque de tan famoso apellido y se gane las habichuelas sin recurrir a lo fácil. Pues expectante me deja el tal Duncan y con muchas ganas de ver su nuevo trabajo El Código Fuente.

El reparto está centrado en un solo protagonista de carne y hueso (Sam Bell), interpretado por Sam Rockwell. Su trabajo es estupendo. En él se apoya toda la película. Otro tanto a favor de Duncan Jones por haberle elegido, porque, dada la personalidad de la película, creo que Sam Bell es unos de esos personajes que tiene que interpretar un actor no demasiado conocido, o por lo menos no sea considerado una estrella al uso.

Si te gusta la v.o. disfrutarás de la voz de Kevin Spacey dando “vida” al robot Gerty.

A algunos/as os parecerá una peli muy tramposa y aburrida. A otros/as una agradable y original propuesta de entretenimiento que al fin y al cabo es de lo que se trata, que para lo demás ya están los Telediarios.

Para mí, peli guapa, muy guapa de hecho. Película encaminada a ser, aunque me estaba resistiendo a utilizar el término, “película de culto” y referente obligado en el futuro, y si no, al tiempo.

AUTOR DE LA CRÍTICA : Macflai

domingo, 9 de enero de 2011

La crítica invitada: MARÍA ANTONIETA (de Sofia Coppola)


Para ver más pruebas del cartel, hacer clic aquí

AUTOR DE LA SINOPSIS : Lola (blog Preguntas y Flores)

El cine histórico es un género que permite a los directores hacer muchas variantes, o incluso permitirse ciertas licencias. En el caso de María Antonieta la banda sonora rockera pone de manifiesto el deseo de Sofía Coppola por presentar a la Reina más odiada de la historia de Francia de una forma cercana, rodeándola de cierta ternura, sin hacer crítica a su época. Solamente importa la protagonista, María Antonieta.

Nacida en Viena, la jovencísima aspirante al trono ha de casar con el Delfín de Francia, un pavisoso de cuidado el pobre muchacho. Cuando María Antonieta llega a la corte ha de aguantar los testigos que tiene para espiar absolutamente todo lo que hace. Si va al baño, cuando despierta al lado de su esposo, y a los pocos meses de esta llegada del país galo crece la temida pregunta ¿por qué no ha nacido un heredero?

Con planos descriptivos, la directora presenta auténticos lienzos paisajísticos: el refugio de la soledad de María Antonieta. Verdes prados, que se concatenan con montañas de dulces y pasteles extravagantes engullidos por la Reina. Sin erotismo en su vida, Kirsten Dunst engulle tan magnas recetas reposteras mientras la música desestabiliza al espectador, enfatizando ese momento de debilidad de la Reina odiada. Cual estrella del rock las extravagancias sustituyen la falta de amor y cariño que la joven no posee.

Versalles es testigo de los tres años que el Delfín y la austriaca tardan en tener descendencia. La primera hija es una niña, lo que provoca la ira de la nobleza francesa. Un apuesto amante colma a María Antonieta de ese amor lleno de deseo que hace estremecerla. Aunque en estas lides amorosas de la corte, el pueblo sabe de este hombre, las críticas hacia los excesos de la Reina no tardan en llegar y escandalizar a los ciudadanos parisinos.

En aras de la Revolución francesa de 1781, María Antonieta huye con su marido aunque bien sabemos que nadie se libró de esta revuelta del pueblo... Sofía Coppola nos regala una película que trata de una mujer que sabemos murió guillotinada, pero no se queda ahí. María Antonieta pudo haber sido una extravagante de su época, una snob. Y en esto se recrea toda la película. 

Simpática y sonriente, seductora y valiente. Kirsten Dunst lleva entre corsés y pelucas el peso interpretativo de la cinta entre cientos de pares de zapatos, con lazos, de miles de colores, y una mirada a veces perdida, una falta de cariño latente en todo lo que vemos de la joven austriaca. Una mujer buscando siempre agradar y crítica con su alrededor.

Lo importante es que es el espectador quien juzga a María Antonieta. Esta visión más rock, más envolvente y más actual es una película lujosa, de imponente planificación pero sobre todo, nos habla de ella, de María Antonieta: la reina que tiene más de cien biografías en cualquier librería actual.

La dirección artística de la película es de sobresaliente. El siglo de María Antonieta, rico en peinados y pelucas, sedas y tules varios y la exageración ponen la nota dominante en cuanto al color de la película. Siempre saturado, exagerado, casi de videoclip.

Creo que es la película que trata a esta mujer, víctima de su tiempo y su clase con cariño, sin odio, y dejando que seamos nosotros quienes la juzguemos.Excelente la narración de Sofía Coppola, precisa pero a la vez dotada de una gran libertad. La película ganó el Oscar al Mejor Vestuario.

Merece la pena la película por muchas cosas, pero sobre todo por ese colorido en cada plano, y por saber algo más de esta Reina austríaca que risueña y desafiante vive en París como en una jaula de oro. Tan frágil y tan enérgica a la vez, el análisis de la directora resulta muy profundo.

Cuando tanta gente hoy día critica a la nobleza, bien hace Sofía Coppola en revisar la María Antonieta más simpática y llena de vitalidad.

Autora de la crítica: Lola (blog Preguntas y Flores)
 
Para ver más pruebas del cartel que ilustra este post, hacer clic aquí

jueves, 6 de enero de 2011

La crítica invitada


Comenzamos el nuevo año con una de las novedades que Vayapelimasguapa o no tendrá a lo largo del 2011: La crítica invitada.

A través de esta nueva sección, disfrutaremos de las sinopsis de películas escritas por nuestro plantel de amigos críticos cinematográficos seleccionados, los cuales irán plasmando, a través de sus artículos, su amor u odio a las diferentes películas que ellos vayan eligiendo.

... ¿Os parece interesante esta novedad de Vayapelimasguapa o no? ¿Os gustaría comenzar a leer una primera crítica invitada?.... Bueno, pues si es así, en breve tendréis vuestro deseo concedido...

Gracias!!