lunes, 25 de febrero de 2008

LA TORMENTA DE HIELO (de Ang Lee)

Ambientada en los años 70, esta película representa, en mi opinión, la decadencia de la familia como institución y de todos los lazos afectivos que ello conlleva (marido-esposa, padres-hijos… Infidelidades, mentiras… Es el declive de las relaciones de pareja, en definitiva, el fracaso del amor.

Moderna en su planteamiento, aborda el tema de la liberación sexual que en esos años llegó a las acomodadas y tradicionales familias americanas. Liberación, que en su punto más extremo acabará con juegos más arriesgados como es el intercambio de parejas.

Por otro lado, habla igualmente de las difíciles y complicadas relaciones de los padres con hijos adolescentes. Incomprensión, despreocupación y falta de cariño hacia ellos. Padres convertidos en verdaderos desconocidos para sus hijos.

El film, no deja de ser una descripción crítica e irónica de lo que fue la burguesía de los EEUU en la década de los 70. La historia que se nos cuenta tiene lugar a finales de 1973 en una población llamada New Canaan (Connecticu), cercana a New York. Allí, viven dos familias vecinas, los Hood y los Carver que arrastran estos problemas de familia, infidelidades con la pareja e incomunicación con sus hijos.


Esta película, gris y angustiosa, cuenta con un reparto muy atractivo de actores, de los cuales, alguno de ellos eran prácticamente unos desconocidos para el espectador cuando se estrenó la película en el año 1997. Hoy en día, sin embargo todos ellos son actores de reconocido prestigio.

Aparece un jovencito Elijah Wood (Mikey Carver) interpretando a un adolescente perdido por la vida, sin rumbo ni dirección vital alguna. Un personaje que roza el autismo. Su propia madre Janey, en una conversación con su marido Jim, comenta de su hijo “Mikel está ido, en la luna, desde que nació”

Una Chistina Ricci (Wendy Hood) haciendo de una adolescente rebelde con espíritu hambriento de probar continuamente experiencias nuevas de la vida. Es el personaje estrella de la película. Una adolescente que está descubriendo su sexualidad a la vez que atraviesa una fase de plena confusión existencial. Inconformista, crítica y radical en sus planteamientos existenciales. Un buen ejemplo de su actitud es la que muestra en una comida familiar. Es en el Día de Acción de Gracias y su padre Ben (Kevin Kline) le pide bendecir los alimentos de la mesa… y Wendy suelta una de sus “flores”:

“Señor, gracias por la fiesta de Acción de Gracias y por todas las posesiones materiales que tenemos y disfrutamos, por permitirnos a los blancos que matáramos a los indios y nos quedáramos con las tierras de sus tribus, y que nos hartemos de comer como cerdos aunque haya niños en Asia que mueran por el Napalm…”

Un Tobey Maguire (Paul Hood) que es el que menos ha evolucionado interpretativamente hablando respecto al resto de jóvenes actores que intervienen en este film. Es decir, una vez más, (como en toda la saga de Spiderman) nos regala un papel insípido e incoloro. Es de los actores más sosos que hay en el panorama actual. En alguna película, como en Las normas de la casa de la sidra o en Pleasantville no lo hace del todo mal… pero soso y desaborido… es un rato. Su papel en La Tormenta de Hielo no aporta nada a la película, es el personaje que va más “a su bola” y el que tiene menos conexión con los hechos que se cuentan. Aunque cierto es, que sus llegadas en tren, inician y finalizan la película, pero su interpretación no da más de sí.

Un Kevin Kline (Ben Hood) que no defrauda con una interpretación sencilla y humana, llena de credibilidad. Un hombre común, agobiado por sus problemas conyugales y sin conexión afectiva con sus hijos.

Una Sigourney Weaver (Janey Carver) muy seria y temperamental en su papel y poseída de una belleza fría que la hace muy atractiva en su papel de mujer de hielo.

Joan Allen (Elena Hood) con un personaje angustioso y nada alegre. Sufre en soledad la infidelidad de su marido y se revela contra ello y contra sí misma sin estar convencida de sus propios actos.

Un Jamey Sheridam (Jim Carver) con una interpretación bastante discreta, encarna un marido que se entera poco o nada de los asuntos que ocurren en su familia. Sus hijos, son verdaderos desconocidos para él.

Y finalmente, una Katie Holmes (Philip Edwards), actual esposa de Tom, muy jovencita, interpretando a una chica de familia acomodada que consigue el “atontonamiento”, más aún si cabe, de Paul Hoood (Spiderman).

Este film triste y sombrío, está continuamente arropado por el frío y desapacible invierno. La climatología es un factor importante en esta película, y no sólo por su título, ya que está continuamente presente (en la parte final del film acontece una tormenta de hielo en la Costa Este de importante consideración).

Finalizo esta entrada con un fragmento del comentarista Eduardo Mecutti que aparece en la contraportada de mi edición de Dvd, porque creo que recoge perfectamente la esencia gris y melancólica de esta película que se desarrolla a finales de 1973 (¡año de mi nacimiento!):

“Matrimonios desajustados, desequilibradas aventuras extraconyugales, padres que se esfuerzan en predicar a sus hijos antiguos principios en los que ya no creen o a los que no son capaces de ser fieles, adolescentes lúcidos y críticos que se refugian en su descaro, en sus escarceos con el sexo, los alucinógenos, el alcohol y las fantasías más o menos esotéricas ponen, como declaró el propio Ang Lee en algún momento de la gira promocional de su película, los cimientos de lo que ahora somos”

¿Estáis de acuerdo con este comentario?... ¿pensáis que en nuestra sociedad actual están los lazos familiares tan frágiles como las familias de La Tormenta de Hielo?

6 comentarios:

Adela Fernández dijo...

No puedo estar más de acuerdo con tu reseña. recuerdo que cuando vi esta peli (¿puede hacer ya ocho o diez años?) me dijo impresionada por lo dura que es. Se trata de una dureza gélida, impalcable, que te va envolviendo durante todo el metraje y al final te deja touché... Tengo que volver a verla.

Ricardo Baticón dijo...

Adela, pues tienes buena memoria porque esas sensaciones de dureza que recuerdas que te evocaron hace ya 8 o 10 años... son las mismas que me han provocado a mi. Y sí al final, no te deja bien, te queda algo k.o. Pero bueno, es lo que tiene el cine, nos cuenta historias... unas más optimistas que otras.

Si te animas a volver a verla, ya me contarás si te ha vuelto a parecer así de dura. Un saludo!

lucinda dijo...

para mí, es peli no guapa, eso que con el abanico de actores y actrices que la componen estaba predispuesta a que sí me gustara esta peli, pero, la historia no me ha enganchado, y tampoco como la han contado

Ricardo Baticón dijo...

Lucinda, sí estoy contigo que con el gran conjunto de actores de la que goza el reparto de este film... posiblementes se podía hacer sacado más partido de sus interpretaciones.

Aunque en cambio a mí la historia sí me enganchó. Te apunta a peli no guapa, Un saludo!

vix! dijo...

Una buena película como todas (o casi) las de ang lee. Incluso Hulk, pese a quien pese, a mi me pareció una de las adaptaciones más fieles y originalesd e un cómic, aunque menos "flipante", claro.

Si os ha gustado ésta no os perdáis "comer, beber, amar" que es un joya, de cuando aun no había cruzado el charco.

Por cierto, ricardo, gracias por incluir mi blog en tu listado (http://www.deloqueseenterauno.com). yo también he añadido el tuyo a mi blogroll.

Ricardo Baticón dijo...

Hola Vix,

sí que es buena peli, sí.

A mí Hulk tampoco me disgustó, es más la tengo en dvd y no me importaría volverla a ver... aunque sólo sea por ver a Jennifer Connelly que recuerdo q salía muy guapa. Es cierto que la estética de esta peli es muy de comic, como de viñetas, dividiendo la pantalla.

A ver si me paso en breve por tu blog a leer tus últimas entradas, q llevo una semana un poco líada y sin tiempo para nada

Un saludo!