“¿Se puede oír el silencio? Jaime Rosales respondería tajante que sí. Es en las transiciones silenciosas, en la quietud herida del natural devenir del tiempo, que discurre en flujo calmo y perfectamente armonioso en este mosaico de retales de humanidad hurtados a la realidad inasible e invisible, donde La soledad se hace oír con mejor transparencia. Una de esas películas inabarcables, en las que se oye el eco de lo inefable, en las que pesa igual el antes del principio que después del final”Este es un fragmento extraído tal cual de una crítica expresada en el periódico digital 20 minutos.es y que me gustó especialmente para comenzar este post porque sí, efectivamente La Soledad es una película caracterizada por sus grandes silencios. Hay ausencia de música, de ruido o de cualquier otro tipo de sonido ambiental… En ella sólo abunda la nostalgia, el pesimismo… y la soledad.
Sí, de acuerdo, los silencios son una técnica que utiliza a la perfección Jaime Rosales y más aún a lo visto en su última película Tiro en la cabeza, donde a lo largo del todo el film sólo se pronuncia una palabra, txacurra (perro en euskera)… Y seguramente La Soledad pase a la historia del cine español, además de por sus 3 Goyas recibidos en el año 2008, por ser una película innovadora y diferente en su forma de exponernos su historia.
…Pero La Soledad es una película que no me ha gustado ni me ha convencido… En mi opinión, para que una película adquiera el calificativo de “buena película”, además de ser innovadora en la forma, la exijo más, un plus añadido… Y lo que la exijo es, que la historia que me cuente, me tiene que emocionar, entusiasmar, atrapar mi interés y sobre todo… tiene que no aburrirme. Y nada de esto ha conseguido conmigo la película de Jaime Rosales, excepto lo de aburrirme.
Y soy un amante de las películas donde el silencio es el protagonista absoluto de la historia (Garci, por ejemplo, es un especialista en filmar grandes silencios pausados y dialogados)… Pero además exijo, que la historia que me estén contando, me aporte algo o que al menos me entretenga o atrape mínimamente mi interés hacia ella.
“Desde mi punto de vista, realizar una película no consiste únicamente en tejer una historia mediante una tecnología audiovisual. Sin renunciar al placer que proporciona el relato, el director de cine tiene el deber de añadir otras dimensiones a su obra. La creación cinematográfica pasa por encontrar nuevas formas de percepción. Encontrar maneras nuevas de mostrar imágenes o enlaces entre imágenes. Aunque se corra el riesgo de fracasar, hay que intentar ir más allá. Ahí es donde entra la polivisión”
Antes de describiros lo que es "polivisión" en palabras del propio Rosales, quiero mostrar mi disconformidad con este punto de vista tan personal de Jaime Rosales. No creo, y más en tiempo actuales, que estamos inundados y saturados por un cine que nos bombardea continuamente con continuas innovaciones técnicas y tecnológicas, que la clave de sorprender y entretener al espectador resida en las formas de percepción… Pienso que lo que de verdad importa en una película es que nos cuente una buena historia, independientemente de la forma, formato o técnica que utilice como medio para contarla.
Desde que en 1991 James Cameron nos sorprendiera con los espectaculares efectos especiales de Terminator 2, El juicio final y posteriormente en 1999 los hermanos Wachowski no dejara a medio mundo con la boca abierta con las técnicas audivisuales utilizadas en Matrix, la industria cinematográfica nos ha "bombardeado" continuamente con todo una batallón de películas empeñadas en utilizar las técnicas más innovadoras y los planos más impactantes con el único fin de sorprender al espectador, pero descuidando por completo sus guiones y su tensión argumental… Y el cine actual más comercial se ha convertido en toda una competición de a ver quién sorprende más con los planos o con las técnicas audiovisuales más impactantes, en lugar de preocuparse en contar buenas historias.
Por esta razón muestro mi disconformidad con las palabras de Rosales. Como espectador quiero que me sorprendan con el contenido y no “con el adorno”… Que me sorprendan con buenas historias y no con su forma de percepción. Vosotros, ¿qué preferís?
La Soledad está contenida de muchas escenas y planos audiovisuales muy experimentales y poco vistos hasta su estreno. Planos de lejos, de espaldas a los actores, planos exteriores rodados desde el interior de una vivienda con la ventana cerrada… Otras veces la cámara es estática y no sigue a los personajes… Otras veces se nos divide la pantalla en diferentes planos para mostrarnos la misma escena pero en distintas perspectivas…
Todas estas técnicas audiovisuales utilizadas hacen de la La Soledad que estemos ante una película totalmente experimental e innovadora en el método y modo de transmitirnos las imágenes. A esta técnica Rosales la denomina “polivisión” y la describe de la siguiente manera:
Lo que está claro es que el cine que realiza Jaime Rosales es un cine de autor demasiado personal, y como ocurre con todo de cine de autor o como ocurre con otros directores que realizan también un cine muy personal (José Luis Garci, Agustín Díaz Yanes, Julio Medem o el propio Bigas Lunas.…) pues o que se es un fiel devoto de su cine… o por el contrario se le detesta.
Y es evidente que La Soledad contiene cosas muy buenas y goza de algunas escenas dignas de resaltar, como es la que sucede en un momento en la que la trama de la película estaba demasiado estática, cuando el espectador empieza e impacientarse porque no ocurre nada… y de repente sucede una escena impactante.
¿Qué tiene La Soledad para haber recibido tan buenas críticas?... Pues yo a ciencia cierta la verdad es que no lo se, aunque por supuesto que la daré una merecida segunda oportunidad con el fin de intentar adivinarlo… Pero es evidente que estamos ante una película muy respetable aunque sólo sea por ser una película diferente y arriesgada en su forma de contarnos su historia y mostrarnos su trama.
Lo que está claro es que algo debe de tener La Soledad por sus 3 Goyas recibidos en el 2008 (Mejor Película, Mejor Director y Mejor Actor Revelación-José Luís Torrijo) y a tenor de las amables palabras que recibió por la mayoría de la crítica…
Preguntas y Flores "Sencilla e intimista, original en su propuesta, interesante...La mejor película del año...no hace falta tener actores que cobren una pasta, basta con gente que tenga capacidad de trabajo, ilusión, mucha ilusión y sobre todo, confianza...y cierto margen de libertad si tu oficio es el de actor, pues ante todo somos personas que sentimos y padecemos, como todos los demás"
“No se trata en este caso de filmar acciones paralelas partiendo la pantalla (como por ejemplo pueden hacer en la serie de televisión ‘24’), no, se trata de filmar la misma acción desde varios puntos de vista. Sí, eso es lo que hacía Fleischer, pero Rosales hace otra cosa: se rasca la barriga, mientras no nos cuenta absolutamente nada durante dos horas largas. Y ojo, que la película no me parece un bodrio, pero que haya sobresalido en la última gala de los Goya por encima de films como Siete mesas de billar francés o El orfanato, tiene delito”
La Soledad es una película dura, esencialmente amarga y triste. Repleta de conversaciones cotidianas, normales... pero sin ninguna tensión argumental. Es una película sin música, saturada de silencios... y de soledad. Yo no me lo pasé bien viéndola, se me hizo larga y aburrida. Pero que ustedes… la disfruten mucho.
“Aquí en Madrid, sola la pobre con un hijo. No debe ser fácil, ¿verdad?”
“Pues no, pero bueno, aquí en Madrid, como casi nadie es de Madrid, te acostumbras en seguida, ¿no?”
Bienvenidos a
“Me encanta despertar por la mañana, dar una palmada y decir ¡hoy va a ser un gran día!”
“Qué diferencia, ¿no?... Ustedes viven en casas bonitas y limpias, tienen su propia colonia y quieren tener su propia ley”
“¿Sabes por qué te he llamado?... ¿No sabes?... Te he llamado por lo del smoking room”
Después de